Archivo de la categoría: “Situaciones problema”

Situaciones cotidianas (V)

Situación 5: Un señor echa en la cesta de la compra unos cuantos packs de Actimel -para su nieta- y Danacol -para su colesterol-.

Lo que se esconde detrás…

 

Una campaña publicitaria que consiste en: spots en los que una cara conocida nos transmite la peligrosidad de que nuestras defensas caigan, y de cómo Actimel lo evita; estudios científicos avalados por una universidad que demuestran que estos alimentos ayudan a cuidar de la salud; facilidades para que el médico los prescriba, por ejemplo, con vales de descuento que dan a sus pacientes en la consulta.

 

La promoción de enfermedades y de factores de riesgo hace que muchas veces ni los propios médicos analicen los sesgos que tienen todos esos estudios, y tampoco valoren qué repercusión clínica tiene el consumo de esos productos que, según el fabricante, son beneficiosos para la salud.


Situaciones cotidianas (IV)

Situación 4: Visitar una página web porque te preocupa tu estado de salud.

 

Lo que se esconde detrás…

 

Internet ha supuesto para el paciente un entorno más en el que comunicar sus dolencias fuera de la consulta y sin mediación de un médico. Un paciente informado (o malinformado) de su estado de salud puede suponer todo un reto para la relación médico-paciente. Si la reacción sistemática del médico es de rechazo hacia esa conducta del paciente, no hace más que ignorar una realidad a la que quizás haya que adaptarse.

Internet es escaparate de intereses comerciales, medicalización, desinformación. Pero a la vez es plataforma de la Salud 2.0., que constituye una forma directa de comunicación entre el médico y el paciente, y una forma de que el paciente gestione su propia salud.

 

Situaciones cotidianas (III)

 

Situación 3: Una mujer firma un Consentimiento Informado.

 

Lo que hay detrás…

 

Existen cuatro principios morales básicos en medicina: autonomía, beneficiencia, no maleficiencia y justicia.

El Consentimiento Informado es un documento regulado por la Ley de Autonomía del Paciente. El hecho de firmarlo presupone que el médico le ha informado a esa señora de qué enfermedad tiene, de qué posibilidades hay de tratamiento, y las ventajas y desventajas de cada uno. Además, se supone que esa señora ha comprendido todo y que ha negociado con el médico la estrategia de tratamiento a seguir.

Pero lo que es cierto es que en repetidas ocasiones, el médico utiliza el Consentimiento Informado como mero trámite administrativo y olvida que en base a la información que este brinda al paciente, debería ser el paciente quien tomase la decisión.



Situaciones cotidianas (II)

 

Situación 2: Un hombre acude a consulta a hacerse su chequeo anual.

Lo que se esconde detrás…

Existen pruebas diagnósticas que se realizan a diestro y siniestro sin que realmente haya justificación para ello. Con bastante frecuencia los profesionales de la salud actúan sin reflexionar si la prueba que están realizando tiene auténtica relevancia clínica, o en qué daños puede derivar su actuación.

La Inteligencia sanitaria es la selección y presentación de información a los agentes-profesionales clave, en forma tal que lleve a acciones que modifiquen, en el sentido deseado, la salud de los pacientes y de las poblaciones.


Situaciones cotidianas (I)

A diario solemos encontrarnos con situaciones como las que expondremos en los próximos posts. ¿Te has preguntado alguna vez si todo lo que hay a tu alrededor tiene algún trasfondo?
Somos conscientes de que actualmente los conceptos de salud y enfermedad no son los mismos que los de hace 50 años. Esto influye en el paciente a la hora de sentirse enfermo; en el médico a la hora de diagnosticar y prescribir; y en el sistema sanitario y la delgada línea que separa el uso del abuso.

Situación 1: Se hacen densitometrías a mujeres menopáusicas para valorar qué riesgo de fractura ósea tienen.
Lo que se esconde detrás…
La medicalización es un proceso en el que problemas no médicos se tratan como problemas médicos, normalmente en términos de enfermedad o trastorno. Los responsables del proceso de medicalización son: Los medios de comunicación; los propios pacientes -pues se consideran clientes de un sistema sanitario cada vez más equiparable al mercado-; la industria farmacéutica -interesada en ampliar el número de prescripciones farmacológicas, ya sea presionando para ampliar el espectro de lo que se considera enfermedad- y los médicos -que en su afán por cubrirse las espaldas realizan pruebas diagnósticas a veces no justificables.
Algunas consecuencias de la medicalización es que los Factores de Riesgo se consideran entidades a tratar como enfermedades, tal y como sucede con la osteoporosis.

 

Irene