Brújula para médicos noveles

Llevo una semana en unas prácticas clínicas que no me convencen. Ni desagrado, ni entusiasmo. Más bien me dejan suspendida en un limbo de lo que yo he percibido como la mediocridad de este medio, la moda, lo normal. Pues bien, de todos es sabido que el limbo cerró por falta de espacio de modo que ahora, como tantas otras veces, me hallo desubicada y fuera del garito, sin saber por dónde seguir la marcha.

Será que en esta profesión, como en otras, no todos lo hacen tan mal; ni tan bien. Más bien, uno se conforma con no hacerlo demasiado mal. Así que nos sobran los ejemplos borderline, nos faltan los buenos y nos pesan los malos. No es que haya una escala objetiva que nos pueda separar la paja del grano y menos cuando es el ojo ajeno a la realidad de la práctica médica diaria (como lo es el mío) el que juzga desde este, mi castillo. Pero les diré que desde mi torre ya fueron muchas –o muy pregnantes- las veces que me sentí fuera de lugar, avergonzada, escandalizada, incómoda, o triste, por el trato que una persona enferma recibió de su médico. Fueron más las que sentí que “bien, pero”, es decir, que faltaba o sobraba algo, que se podía hacer mejor, en definitiva. Y han sido pocas –por no decir una- las veces que he sentido que quería hacerlo igual de bien, han sido pocas las veces que me han guiado los pasos a voluntad.

Creo que es importante conocer las formas de actuar que no se quieren perpetuar, saber lo que NO quieres. Pero esto debería ser compensado con ejemplos que ayuden a construir nuestro futuro quehacer. Sino, de tanto nadar en esta sopa de mediocridad y malaje, uno acaba por cocerse fideo, que es de lo que más hay.

Sacado del blog El nido del Gavilán , les presento Brújula para médicos noveles  por J. Luis Agud. Ahí va una de pegamento.

Julia

Una respuesta a “Brújula para médicos noveles

  1. Julia,
    Estás en una de las carreras más complicadas que existen. Técnicamente no es nada difícil, pero tratar con personas no es fácil, y sobre todo cuando es la salud la que está en juego. La mezcla de emociones, propias y ajenas, es brutal, y hay días que todo sale bien y de vuelta a casa te sientes de puta madre, y hay otros en que lo único que deseas es romper a llorar.
    Piensa que sólo estás al principio de una carrera que te durará toda la vida. Y que al final la gente (incluso tú misma) no sólo te juzgará por lo que sabes (de medicina) sino por lo que eres.
    El hecho de que te plantees si lo que ves a tu alrededor está bien o mal, si podría ser de otra manera a como lo percibes, es ya un paso importante. No desesperes: ahora sólo eres capaz de darte cuenta de lo que NO quieres ser, pero en pocos años lograrás saber lo que SÍ quieres llegar a ser. Y estoy seguro de que lo conseguirás…
    un beso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s