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Excesos de diagnóstico. Excesos de prevención. Sobre todo, no hacer daño.

“Mejor prevenir que curar”

¿Qué es el cribado? (fuente: mis apuntes de Medicina Preventiva y Salud Pública) El cribado (screening, tamizaje) es, según la OMS, “la identificación presuntiva, con la ayuda de test o pruebas diagnósticas baratas, poco invasivas, sencillas y de aplicación rápida, de los sujetos afectados por una enfermedad o anomalía que hasta entonces había pasado desapercibida”.  Es decir, el cribado implica un diagnóstico precoz: detectar una enfermedad en una persona que aparentemente está sana, pero que se encuentra en la fase asintomática de una enfermedad.

Parece bastante útil, ¿no creéis?: consigues saber si una persona padece una determinada enfermedad antes de que la persona sienta cualquier cosa; pasas entonces a tratarlo precozmente, et voilà!: mejoras su pronóstico. Es tan maravilloso que, intuitivamente, parece que ha de haber métodos de cribado para todas las enfermedades, ¿no?

Pero para cribar, para dividir a personas en enfermos y sanos para una determinada enfermedad, necesitas hacerles una prueba de detección precoz. Y, ¿qué pasa si esa prueba tiene efectos adversos para el paciente? ¿qué pasa si le ocasionas un gran estrés al supuesto paciente al etiquetarlo de enfermo? ¿qué pasa si una vez diagnosticada la enfermedad, comienzas el tratamiento y es éste el que provoca reacciones adversas en una persona que se sentía sana? Y, algo más allá, ¿qué pasa si la prueba ha dado un falso positivo, y todo lo anterior se lo has proporcionado a una persona que, no sólo se sentía sana, sino que lo estaba?

Ante esta problemática es fácil llegar. A mí me lo han explicado en clase.

Pero, teniendo cuidado de minimizar al máximo los riesgos, siempre prevenir es mejor que curar; o en este caso, diagnosticar precozmente es mejor que llegar tarde. O eso creía yo.

La cosa se complica: lo que importa de una prueba de cribado no es que realmente identifique precozmente una enfermedad, sino que logre a la larga disminuir la morbi-mortalidad de una enfermedad. Si por mucho que madruguemos no amanece más temprano, nuestro trabajo será en vano. Pero, además, ha de conseguirlo a un coste que pueda permitirse la comunidad.

Y, oiga, ¿no habrá -que siempre los hay- intereses ocultos en todo esto? ¿Quién fabrica las pruebas de cribado? ¿Quién las gestiona? Porque lo que es la demanda de este tipo de actuaciones es cada vez mayor…

Pero entonces, ¿la detección precoz es mala, contraproducente? Como dice uno de nuestros grandes ponentes de las jornadas, Sergio Minué, en este breve pero contundente artículo sobre cribado del cáncer, “Manejar complejidades nunca fue fácil”.

Isabel

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